
Para esta vivienda en Altea, se llevaron a cabo distintos trabajos de carpintería a medida con el objetivo de lograr un diseño cuidado y funcional, en total sintonía con la arquitectura de la vivienda.
Uno de los elementos principales del proyecto son las mallorquinas de madera de roble, fabricadas e instaladas por Nomi. Estas piezas no solo funcionan para separar ambientes, sino que se diseñaron como puertas correderas que permiten abrir o cerrar las estancias según se necesite. Este sistema permite jugar con la luz y la privacidad de una forma sencilla, manteniendo siempre un diseño limpio y ordenado.
La cocina es otro de los puntos clave del proyecto. Se fabricó íntegramente en madera de roble, utilizando un tratamiento específico que protege el material sin modificar su color natural. Esto permite conservar la textura y el tono original de la madera, creando un conjunto en armonía con los alicatados y el mobiliario de la casa.
En el resto de la vivienda, el trabajo se completó con soluciones de almacenaje a medida, incluyendo armarios de suelo a techo que aprovechan al máximo el espacio en dormitorios y zonas de paso. El uso de este roble natural, en combinación con el tono ocre de los techos, da como resultado una casa acogedora y funcional.








